¿Comisiones en la hipoteca? Descubre las más habituales

Las comisiones en la formalización de la hipoteca:

  •   Comisión de apertura: hasta un 3% del total del importe del préstamo
  •   Gastos de estudio: hay que pagar a la entidad bancaria por el estudio de viabilidad de concesión de la hipoteca.

 

Las derivadas de cancelaciones anticipadas de la hipoteca:

  1.   Comisión por cancelación o amortización: solo se aplica en las hipotecas que se firmaron antes del 9 de diciembre de 2007. Se devenga cuando se paga antes del período pactado, parte o la totalidad del importe de la hipoteca. Puede llegar hasta un 0,50%.
  2.   Compensación por desistimiento parcial o total: se aplica sobre las hipotecas formalizadas después del 9 de diciembre de 2007. Al igual que la comisión por cancelación o amortización, esta comisión se aplica si se paga antes de tiempo parte o todo el importe de la hipoteca. Por ley se aplica una comisión de hasta un 0,50% si el pago anticipado se hace los 5 primeros años del préstamo, y un 0,25% si se realiza a partir del sexto año.
  3.   Compensación por riesgo de tipo de interés: la tendrás que pagar si siendo el titular de una hipoteca a tipo fijo decides cancelar tu préstamo hipotecario. El banco te aplicará esta comisión si la cancelación le provoca pérdidas (Art 9 de la Ley 41/2007).

 

Comisiones derivadas de operaciones de subrogación:

  •   Comisión por subrogación de acreedor o cambio de banco: esta comisión se aplica cuando el titular cambia su hipoteca de banco. Según la Ley 2/1994 esta comisión no puede superar el 1,00% del capital pendiente de pagar. Pero en el año 2003 se estableció que los préstamos hipotecarios concertados a partir del 23 de abril de 2003 no pueden aplicar una comisión por subrogación superior al 0,50%.
  •   Comisión por subrogación de deudor: es la comisión que aplica el banco si se cambia un titular por otro. El cambio de titular puede ser inter vivos (por ejemplo en la compra-venta de la vivienda hipotecada entre particulares) o por mortis causa, por la herencia por fallecimiento. En el primer caso es posible que el banco no acepte la operación.