Hoy me he encontrado con otro drama familiar. Un hijo se separa de su novia con la que compró un piso con el aval de sus padres y han dejado de pagar la hipoteca. El banco ya ha notificado la subasta tanto del piso del hijo como del de los padres. Estos se ponen en contacto conmigo y me dicen que ellos sólo habían firmado con el aval de sus nóminas. Yo les explico que si se avala, se hace con todo el patrimonio presente y futuro.

¿Nadie les explicó esto cuando acudieron a firmar? Pues es evidente que no. Firmar ante notario no significa que estemos haciendo lo correcto o lo que más nos conviene. ¿Ignorancia? ¿Exceso de confianza? ¿Desidia?. No lo sé, pero me encuentro diariamente con casos como este, por lo que creo que sería bueno explicar algunos conceptos.

Las principales figuras jurídicas que existen en una Compra-Venta de un inmueble y que precisan de financiación hipotecaria son:

  1. Avalista: responde con sus ingresos y con su patrimonio, tanto presente como futuro.
  2. Hipotecante no deudor: responde ante el banco sólo con la parte hipotecada asignada a su finca. El caso más común es el de aquellos que desean comprar una vivienda pero sólo les conceden el 80% de la tasación. Si no tienen ahorros, sus padres por ejemplo, ponen como garantía su vivienda para cubrir ese 20% que falta.
  3. Titular de la hipoteca pero no de la vivienda: esta fórmula se utiliza por los bancos para aumentar los ingresos de la unidad familiar y que pase su scoring (*) La diferencia con la figura del aval es que en nuestra CIRBE (**) sale como riesgo directo, mientras que si somos avales, el riesgo es indirecto.

 

(*)    Sistema de evaluación automática de solicitudes de operaciones de crédito

(**) Central de Información de Riesgos del Banco de España