En septiembre de 2011 se anunció la creación de un nuevo portal de subastas judiciales para bienes embargados por los bancos. Su objetivo era prestar un servicio más ágil, eficiente, seguro y transparente a los ciudadanos, procurando que de la subasta se obtuviera el mejor precio posible y así reducir al máximo su deuda hipotecaria con el banco, ayudando así a los deudores a cancelar sus deudas.
Sea por el cambio de gobierno o por el desacuerdo entre jueces y juzgados a la hora de anunciar las subastas y darles un orden de prioridad, las subastas se siguen celebrando de manera presencial y sin visos que este procedimiento se vaya a modernizar.