El pleno del Parlamento Europeo ha dado el visto bueno definitivo a la normativa sobre hipotecas, que aumentará la protección e información previa de los hipotecados.

Entre las nuevas garantías destacan la de que el consumidor disponga de un periodo  obligatorio de reflexión de siete días antes de firmar un contrato hipotecario o bien del mismo periodo de siete días para retractarse tras la firma.

También se prohíbe que se pueda excluir la dación en pago cuando la hayan pactado las partes previamente o incluso si no lo hubieran hecho con anterioridad si aceptasen esa solución a ‘posteriori’ y ante la imposibilidad del consumidor de asumir la hipoteca.

Además, la directiva exigirá una «tolerancia razonable» antes de proceder a las ejecuciones y limitará los cargos por impago para proteger a los consumidores y evitar el sobreendeudamiento a largo plazo.